dissabte, de desembre 31, 2011

Viaje entre el infierno y la salvación


No tengo dudas. Para mí, 'Drive', de Nicolas Winding Refn, es el mejor drama del año. 'Los idus de marzo' , 'Moneyball: Rompiendo las reglas' -esta semana he podido ver ambas- y 'Criadas y señoras' no tienen tanto nivel. Las otras tres candidatas a los Globos de Oro, 'Los descendientes', 'La invención de Hugo' y 'War horse (Caballo de batalla)', están pendientes de estreno en España.

Me sorprende que 'Drive', cine negro en estado puro, no compita por el premio a la Mejor Película. En los Globos de Oro, antesala de los Oscar, sólo aspira al de mejor actor de reparto. El candidato es el veterano Albert Brooks, que recientemente ya triunfó en la gala del Círculo de Críticos de New York. Brooks da vida a un mafioso de poca monta para el que extorsionar, delinquir y matar es un estilo de vida como cualquier otro.

Aunque el gran protagonista de esta pequeña obra maestra es Driver (Conductor), interpretado por Ryan Gosling, al que descubrí en la sensacional 'Lars y una chica de verdad' (2007). Se da la circunstancia de que Gosling opta al premio de mejor actor principal de los Globos de Oro por su papel en la citada 'Los idus de marzo', y no por 'Drive'. En 'Los idus' comparte cartel con George Clooney y Philip Seymour Hoffman. A su vez, Clooney está nominado por 'Los descendientes' y a Seymour Hoffman, que de momento no opta a ningún premio, también le vemos en 'Moneyball'.

LA ACCIÓN AUMENTA POR MOMENTOS

Driver es un tipo peculiar. Trabaja de mecánico en un taller, de especialista en películas -siempre de conductor- y, ocasionalmente, hace de chófer para atracadores. Es callado, sabe escuchar y da la sensación de que todo le parece bien. Hay quien dice que Gosling es poco expresivo, pero es lo que realmente le pide el personaje. Su interpretación es estupenda.

La existencia de Driver podía haber sido larga y mínimamente tranquila, siempre, claro está, que la policía no le hubiera pillado en una de sus excursiones nocturnas. Pero la aparición en su vida de Irene -una vecina- podría cambiarlo todo... o no. Desde un punto de vista argumental, no voy a contar nada más. A Irene la interpreta Carey Mulligan, una actriz que me encanta. No es espectacularmente guapa, pero su mirada y su sonrisa valen un imperio. La vi por primera vez en 'An education' (2009) -por la que fue nominada al Oscar a la mejor actriz principal- y no me pierdo nada de ella.

'Drive' tiene dos partes muy bien diferenciadas. En la primera, Winding Refn coloca a sus personajes. Lo hace muy lentamente, con planos largos, miradas precisas y preciosas (¡Menuda química hay entre Gosling y Mulligan)-, en ambientes oscuros y desangelados... También utiliza el silencio, muchos silencios, y canciones muy pegadizas, como por ejemplo 'Nightcall', de Kavinsky. Es la parte más ochentera, casi de serie B.

La segunda parte, mucho más rápida y tarantiniana, es en la que pasa casi todo. Es una orgía de violencia sin fin, en la que Driver se desplaza arriba y abajo movido por las circunstancias. Hay veces en la que vivir no es lo más importante. Y es que con sobrevivir hay más que suficiente. La escena del ascensor, ralentizada, es de las que no se olvidan con facilidad. Cine en mayúsculas.

'L'HORA ZEN' (UN CRIM REFINAT)

Esta semana me he entretenido bastante leyendo 'L'hora Zen' , de Teresa Solana (Barcelona, 1962). El subtítulo del libro, publicado por Edicions 62, es 'Un crim refinat'. Tiene 273 páginas. Es una novela negra, con asesinato incluído, muy peculiar. Sobre todo porque sus protagonistas, Borja y Eduardo, son dos 'detectives' de estar por casa. No tienen licencia, pero se mueven bien gracias a sus contactos y a la jeta que le ponen.

A lo largo del libro, muy costumbrista y con gran sentido del humor, Solana critica abiertamente las terapias alternativas, además de enviar algún recadito al canal de televisión Intereconomía, casposo como pocos. Repite una y mil veces que no hay ningún estudio científico que asegure que este tipo de terapias funcionan para algo. Son muchas las personas que se consideran estafadas. Por cierto, Solana hace de ella mismo en el libro, encargando a a los dos protagonistas que recopilen información, sobre este tipo de terapias, para escribir su próximo libro. No está nada mal.

"Dos días después de haber logrado escapar sanos y salvos de nuestros secuestradores, los periódicos y las televisiones continuaban hablando de la espectacular operación policial que había tenido lugar en el Poblenou, aunque por suerte las informaciones no decían nada del secuestro. En realidad, lo que destacaban era que algunos políticos y tertulianos consideraban que los Mossos habían sido demasiado exagerados, mientras que otros criticaban que se habían quedado demasiado cortos".

Buena entrada de año.

Este es el post número 600 de 'Paranoia 68'.

dilluns, de desembre 26, 2011

Historia de agentes dobles (¿O triples?)


Tres años después después de regalarnos 'Déjame entrar' (2008), una película impresionante, el sueco Tomas Alfredson ha vuelto con 'El topo', basada en una novela de John Le Carré. Está bien hecha y muy bien interpretada, pero es demasiado compleja. La verdad es que no la he disfrutado demasiado. El título original "Tinker, Tailor, Soldier, Spy" es mucho más acertado.

En los años 70, los servicios secretos británicos pierden a uno de sus agentes en Hungría, mientras intentaba descubrir quién era el topo en la cúpula de su organización. Esta baja provoca cambios. Se marchan el gran jefe, al que llaman Control -John Hurt ('Melancolía', 2011)- y su segundo, George Smiley. A éste le da vida un magnífico Gary Oldman ('El caballero oscuro', 2008). Aunque a Oldman siempre lo recordaré por su papel de policía corrupto en ' El profesional (León)', con una jovencísima Natalie Portman y Jean Reno. Hablamos del año 1984.

Después de 'jubilarlo', a Smiley le encargan que sea él quien descubra al traidor. Tiene cuatro candidatos y, de entrada, no se atreve a descartar a ninguno. Entre ellos, Bill Haydon, interpretado por Colin Firth (Oscar al mejor actor principal por su papel en 'El disurso del rey', 2010) y Percie Allenine (Toby Jones). Después de conocer el desenlace, me quedé más bien frío. Alfredson da vueltas y vueltas, complicando la historia, para acabarla de una manera sencilla. Sabes quién es el topo, y das por cerrada la historia, pero podría haber sido otro... y nada habría cambiado.

Por cierto, la música es del español Alberto Iglesias, a quien la Academia del Cine Europeo premió por su trabajo en 'La piel que habito', 2010). Actualmente, está nominado por
The London Film Critic's Circle, por la misma película. En definitiva, intriga psicológica a raudales, mucha de ella innecesaria.

CARTAS AL PADRE JACOB

Corta pero intensa. Hacía mucho tiempo que no veía una película que durara poco más de una hora; una hora y diez minutos, para ser exacto. Me refiero a la finlandesa ‘Cartas al padre Jacob’, dirigida por Klaus Härö. Es una historia sobre la fe y la redención humana. Sencilla en la forma (pero no en el fondo) y con unas interpretaciones calibradas y totalmente creíbles. Una de las sorpresas de los últimos meses.

Jacob (Heikki Nousiainen) es un sacerdote rural ciego. Vive solo y está viejo. Lo que le mantiene en vida sea su ilusión por responder las pocas cartas que todavía le envían los fieles. Le piden consejo, ayuda y que rece por ellos. La vecina que le ayudaba, todavía mayor que él, ha ingresado en una residencia de ancianos y necesita ayuda. Es por ello que pide que indulten a Leila, condenada a cadena perpetua. Es su última apuesta.

A Leila le da vida Kaarina Hazard, que hace un papel extraordinario. La evolución de su personaje, al principio tosco y desconfiado, es realmente interesante. También son muy interesantes los cambios del padre Jacob, que, cuando deja de recibir cartas, comprende que su vida está llegando a su fin. Eso sí, todavía tiene una misión por cumplir. ¿Quizás la elección de Leila como ayudante no sea casual? Hay que ver la película para saberlo.

LOS AÑOS (VIRGINIA WOOLF)

He de reconocer que cada vez que afronto el reto de atacar un “clásico” me cuesta acabarlo. También me ha pasado con ‘Los años’, de Virginia Woolf (1882-1941). La edición que he leído, en castellano, fue publicada por Lumen en 2009. La obra original salió a la calle en 1937. Woolf, que se suicidó en el río Ouse, es una autora bastante densa. Yo, que creo que leo bastante rápido, he avanzado por sus 491 páginas a paso de tortuga.

La novela nos cuenta las andanzas de la familia Pargiter en un período bastante amplio, desde 1880 hasta principios de los años treinta, aproximadamente. A través de sus ojos vivimos los diferentes cambios que sufre la sociedad inglesa: la guerra, el debilitamiento de la estructura patriarcal, el capitalismo, el imperio e, incluso, la llegada del fascismo. Woolf lo cuenta todo con muchos detalles. Para ella, cualquier cosa era importante.

“La luna que ahora había quedado libre de nubes se hallaba en un espacio desierto, como si la luz hubiera consumido la pesadez de las nubes y hubiese dejado un suelo perfectamente despejado, una pista de baile en la que disfrutar. Durante un rato, la moteada iridiscencia del cielo se mantuvo inalterada. Luego llegó un soplo de viento y una nubecilla cruzó la luna”.

Feliz 2012 a todas y a todos.

dilluns, de desembre 19, 2011

La amistad diluye hasta el egoísmo


Sigo a Mike Leigh desde que vi ‘Secretos y mentiras’ (1996), que me pareció soberbia. Dos años después de ‘Happy: Un cuento sobre la felicidad’, el británico ha vuelto con ‘Another year’, conmovedora y bien interpretada. Fue nominada en los premios del Cine Europeo (Mejor Actriz
y Mejor Música), en Canes (Mejor Película) y en los Oscar (Mejor Guión).

Precisamente, las interpretaciones de todos y cada uno de los protagonistas son lo mejor de ‘Another year’. Podríamos decir que es una ‘película de actores’ porque todos ellos están sublimes. Me quedo con Manville, que da vida a María, una mujer sin pareja, muy frágil psicológicamente, que depende de la amistad del matrimonio que forman Tom (Jim Broadbent) y Gerri (Ruth Sheen). Manville -la actriz nominada- ya trabajó para Leigh en la citada ‘Secretos y mentiras’. Tom es geólogo; Gerri, terapeuta.

Ella no se da cuenta, pero María es una mujer muy egoísta. A veces, llega a ser un incordio para sus amigos. En una ocasión, se enfada con el hijo de éstos (mucho más joven que ella) por algo que ahora no voy a contar. Joe (Oliver Maltman) es abogado, soltero, y, hasta la fecha, no tiene pareja conocida. ¿Quizás María piensa que era su única y última oportunidad? De eso va ‘Another year’: de egoísmo, de soledad, de amor y de bondad. Es una película intimista y muy creíble, con la que es muy fácil emocionarse.

Cine como el de antes, con matices y muy equilibrado. Lo que menos me ha gustado es el título. Creo que aporta poco. La película, recomendable al ciento por ciento.

MESSI (LEONARDO FACCIO)

“Leo Messi acaba de volver de unas vacaciones en Disneyworld y aparece arrastrando sus chancletas con la falta de glamour de los deportistas en reposo. Podría haber continuado sus días de descanso en Argentina o en cualquier país del Caribe, pero ha preferido regresar a Barcelona antes de tiempo: Messi quiere entrenar. Las vacaciones le aburren.” Así empieza ‘Messi’, el libro del periodista Leonardo Faccio (Buenos Aires, 1971).

Faccio explica que, hasta que empezó a seguir a Messi, no era aficionado al fútbol. Fueron las hazañas de su compatriota las que acabaron convirtiéndole a la ‘religión’ más importante de todas. Según él, Messi és el único que ha hecho méritos propios para subir al primer escalón del bien llamado ‘deporte rey’, en el que ya le esperan Pelé, Di Stéfano, Cruyff y Maradona. He leído el libro por motivos de trabajo y me ha sorprendido positivamente. La verdad es que está muy bien escrito.

Este fin de semana, el Barça ha vuelto a ganar el Mundial de Clubs, que se ha jugado en el Japón. A Messi le han elegido mejor jugador de la final, por delante de su compañero Xavi y del brasileño Neymar. De Messi, Faccio escribe que “es un chico pequeño y de apariencia frágil, que se ha convertido en la joya más valiosa del mayor espectáculo del mundo”. ¿Qué habría sido si no hubiera jugado al fútbol? Nadie lo sabe. No le gusta ver la televisión, ni las videoconsolas, ni pasear, ni tiene don de palabra... Sólo sonríe cuando juega al futbol. A la hora de comer casi siempre se decanta por la carne con patatas.

Faccio ha hablado con un sinfín de familiares y amigos de Messi para escribir este libro. Con él estuvo un cuarto de hora. Deja claro que el balón y su inseparable Blackberry son sus únicas adicciones, además de dormir siestas que pueden superar las tres horas. Vive por y para el fútbol. Su targeta de presentación son los goles y los títulos. No necesita más. 'Messi' está publicado por Debate y tiene 194 páginas.

Feliz Navidad a todas y a todos.

dilluns, de desembre 12, 2011

Pandilleros contra alienígenas ¿Quién da más?


Desborda energía por los cuatro costados. Es divertida, ágil, espectacular y ha llegado a nuestras pantallas después de triunfar en el Festival de Sitges, donde recibió el Premio del Público y el de Mejor Banda Sonora. ‘Attack de block’, así se llama esta pequeña joya de Joe Cornish, es una película de ‘serie B’ que seguro que dejaría perplejo (no sé si ha podido verla) al mismísimo Tarantino.

‘Attack de block’ está interpretada mayoritariamente por actores poco conocidos, como es el caso de Alex Esmail, que brilla como Pest, el único chico blanco del grupo de pandilleros que intenta imponer su ley en el bloque y en el barrio en el que viven. Después de atracar a una infermera que resulta ser vecina suya (lo descubren más tarde), estos jóvenes delincuentes tendrán que verse las caras con un grupo de alienígenas sedientos de venganza. No invaden la Tierra. No invaden Londres. Sólo invaden el bloque en el que viven Pest y compañía. No explicaré porqué.

Los alienígenas en cuestión son grandes, peludos, sin ojos y con los dientes fluorescentes. ¿Se puede pedir más? ‘Attack de block’ es cine en estado puro, que perfectamente habrían podido firmar el citado Quentin Tarantino o el mismo Steven Spielberg. Salvando las distancias, me ha recordado títulos recientes, como 'Kick ass' (2010), 'Scott pilgrim contra el mundo' (2010) o incluso 'Super 8' (2011). Una de las grandes sorpresas positivas de la temporada.

RESTLESS (GUS VAN SANT)

Soy fan de Gus Van Sant, padre de películas como 'Mi nombre es Harvey Milk' (2008) o 'Paranoid Park' (2007). Su última apuesta, ‘Restless’ no me ha gustado demasiado. Creo que aporta pocas cosas nuevas. Todo me ha sonado a ‘visto’, con tópicos y cursilerías. Lo mejor es la actuación de Mia Wasikowska ('Alicia en el país de las maravillas', 2010), que convence como protagonista.

Mia es Annabel Cotton, una enferma terminal de cáncer. Mia, a quien le quedan unos tres meses de vida, se enamora perdidamente de Enoch Breae (Henry Hopper), un chico al que le gusta asistir a todos los funerales que puede. Enoch, con un carácter muy especial, tiene un amigo imaginario, un piloto kamikaze japonés de la II Guerra Mundial. Lo que si consigue Van Sant es que, a pesar del tema que trata, la película no sea triste. Está edulcorada al máximo, convirtiendo la muerte en un canto a la esperanza.

LA ANSIEDAD (DOMÈNEC LUENGO)

‘50 preguntas y respuestas para combatir la ansiedad’ es el último libro del psicólogo y psicoterapeuta Domènec Luengo, que ya había escrito dos más sobre este tema. Tiene 189 páginas y está publicado por Paidós. Las preguntas están divididas en cuatro bloques: características de la ansiedad, síntomas, rasgos de la persona ansiosa y cómo afrontarla. La ansiedad es un tema que siempre me ha interesado.

Me quedo con dos cosas: si se sufre un ataque hay que intentar tranquilizarse, quitando importancia a los síntomas. Cuando más grande es la preocupación, mayor es el desespero. Es importante que esté tranquila la persona que padece el ataque y sus acompañantes. Aviso a los navegantes: dicen que la ansiedad puede ser una enfermedad 'mimética'. Los niños y niñas pueden sufrirla de mayores si, en su etapa de formación, han convivido en casa con un padre o una madre ansiosa o hipocondríaca.

“La aparición de nuevos momentos ansiosos también puede estar relacionada con la influencia de determinados rasgos de la propia personalidad. Así, contemplar una visión pesimista-fatalista de las cosas, mantener una exagerada autocrítica o la conocida actitud perfeccionsita (tan cruel con uno mismo), instalarse en la hipocondría o en la duda acerca del funcionamiento del propio organismo, poseer una tendencia obsesiva o una cierta facilidad para trascendentalizar acontecimientos suelen ser, entre otras cosas, las variables personales más reconocibles como vinculadas a la ansiedad, pues conducen, con suma facilidad, a la conclusión situacional y a entender la existencia de amenazas constantes a la supervivencia".

Buena semana a todas y a todos.

dilluns, de desembre 05, 2011

Ya ni la muerte nos hace iguales


Tarde o temprano, la muerte nos hace a todos iguales. Hasta ahora, porque las cosas cambian. En un futuro no muy lejano, en el que el tiempo es la única moneda de cambio, los ricos pueden vivir eternamente. Los pobres tendrán que negociar cada minuto de su existencia. A grandes rasgos, este es el argumento de 'In time', la última apuesta de Andrew Niccol, director de 'Gatacca' (1997).

La idea de la película es francamente buena, pero creo que el producto daba para mucho más. A pesar de ello, no me arrepiento de haberla visto. Y es que esta alegoría económica, muy actual, invita a la reflexión. También dudo que Justin Timberlake ('Alpha dog', 2006) fuera el mejor actor para dar vida a este Robin Hood del mañana. Es un actor con pocos registros.

En un futuro no muy lejano, las personas dejan de envejecer cuando cumplen 25 años. Físicamente, ya no volverán a cambiar, vivan el tiempo que vivan. Ese mismo día, en el brazo izquierdo, se pone en marcha un reloj con 365 días adicionales... ¡Y la igualdad se acaba! Los ricos lo recargan sin problemas, los pobres, lo intentan. Todo se paga con tiempo y las cosas cada vez son más caras. La diferencia entre clases es ilimitada.

LOS NUEVOS 'BONNIE & CLYDE'

Timberlake es Will Salas, un obrero dispuesto a romper las reglas y a repartir su tiempo entre los demás. Antes tendrá que robarlo, claro está. Para ello decide secuestrar a la hija de la familia Weis, que posee todos los bancos de la ciudad, con unos créditos personales desorbitados. A Sylvia la interpreta la guapísima Amanda Seyfried, que coincidió con Timberlake en 'Alpha dog'. Lo hace francamente bien. Son los nuevos 'Bonnie & Clyde'. El tercero en discordia es el jefe de los "guardianes del tiempo", que intenta regular el equilibrio del sistema económico. Le da vida un serio Cilian Murphy ('Origen', 2010).

Queda claro que la película de Niccol nos habla de los 'indignados' y de la injusticia del sistema económico mundial, con políticos corruptos y bancos que practican la usura con libertad absoluta. El problema es éste; que todo es demasiado evidente y propagandístico. En algunos momentos, su mensaje político es un tanto maniqueo y estereotipado, aunque, como decía antes, sirve para hacerse unas cuantas preguntas e intentar encontrar las respuestas. A 'In time' no hay que buscarle la lógica, porque no la tiene.

'LA CONSPIRACIÓN'

Este fin de semana también he visto 'La conspiración', dirigida por Robert Redford ('Quiz show. El dilema ', 1994). Es una película de corte clásico, lineal, bien ambientada y sin demasiadas sorpresas. Dura dos horas y la verdad es que pasa bastante bien. El veterano actor (que ya tiene 74 años) nos cuenta el juicio a las ocho personas acusadas del asesinato del presidente Abraham Lincoln, en 1865, durante una obra de teatro.

Si aceptamos lo que nos propone Redford, el juicio estuvo manipulado desde un primer momento. Para empezar fue un tribunal militar quien juzgó al grupo de civiles y, según parece, el fiscal tenía en el bolsillo a la mayoría de testigos. La idea era clara: que fueran ahorcados por asesinato. La Guerra de Secesión acababa de finalizar y había que dar ejemplo castigando a los sureños, fueran culpables o no. Medidas preventivas.

El joven abogado Frederik Aiken, héroe de guerra unionista, se ve obligado a defender a Mary Surrat, una sureña que regentaba la pensión en la que se ideó el complot contra Lincoln. Lo hace en contra de su voluntad, obligado por el jefe de su bufete de abogados. A Aiken le interpreta James McAvoy ('La última estación', 2009) y a Surrat una grandísima Robin Wright ('Breaking and entering', 2006). Entre los acusados también se encontraban uno de los hijos de Mary, Johnny Surrat (al que no lograron detener inicialmente) y el actor John Wilkes Booth, autor material del magnicidio.

A medida de que avanza el juicio, Aiken empieza a contemplar la posibilidad de que Mary Surrat no sea culpable y se vuelca en su defensa, aunque por ello tenga una buena parte del país país en su contra. El fiscal és Danny Huston ('Robin Hood', 2010) y el presidente de la sala el veterano Colm Meaney ('Café irlandés', 1993). También destaca la presencia de otro secundario de lujo, Tom Wilkinson ('El escritor', 2010), que da vida al Senador Johnson, jefe de Aiken. La película es entretenida y me ha servido para saber más cosas sobre el lejano asesinato de Lincoln.

'EL CONTENIDO DEL SILENCIO' (LUCÍA ETXEBARRIA)

No había leído nada de ella y he probado con ‘El contenido del silencio’, su último libro. Hablo de la escritora Lucía Etxebarria (Bermeo, 1966). Está publicado por la editorial Planeta y tiene 421 páginas. Es una novela curiosa. El primer personaje en aparecer es Gabriel, que está a punto de casarse con su novia, aunque queda bastante claro que no le acaba de gustar. Una llamada de Helena, la mejor amiga de su hermana, puede cambiarlo todo.

Gabriel, que vive en Londres, no había sabido nada de su hermana Cordelia en los últimos diez años, pero, a pesar de ello, decide viajar a las Islas Canarias para intentar encontrarla. ¿O quizás esté huyendo de sí mismo? ¿Qué sucedió en el pasado entre ellos?

Aprovechando la desaparición de Cordelia, Etxebarria nos explica cómo son las sectas y lo difícil que es salir de ellas. Todo parece indicar que la hermana de Gabriel habría participado en un suicido colectivo, siguiendo órdenes divinas. El funcionamiento de las sectas y la supuesta conexión de una de ellas con los nazis refugiados en Tenerife y Fuertevendura después de la Segunda Guerra Mundial son los dos temas de fondo del libro, que no está mal. En el aspecto más personal, la autora habla del abandono y de la pérdida a través del amor. Gabriel y Cordelian lo han vivido en sus carnes.

"No sé si te ha pasado alguna vez -a mí, muy pocas- que a partir de una mirada, de una voz, te mareas, como si ya conocieras a esa persona, como si le hubieras echado de menos mucho tiempo. Me lo decía con la certeza de quien ha encontrado el acertijo al que la ha estado dándole vueltas en la cabeza durante años, como un repentino arrebato de fe: había encontrado una verdadera amiga, una hermana".

Buena semana a todas y a todos.